martes, 15 de marzo de 2011

Universos paralelos.

El derrumbe del determinismo.
Hacia finales del siglo XVIII , el filósofo Francés Pierre Simón de Laplace ( 1749-1827) enunció el principio del determinismo que dice que , si en un momento determinado se conociera las posiciones y movimientos de todas las partículas del universo , podríamos calcular su comportamiento en cualquier momento del futuro.
Pero el principio de la incertidumbre de Heisenberg destruye esa posibilidad , ya que no es posible conocer la posición exacta y el movimiento de una partícula en ningún momento dado.
Con ello cambia nuestra visión del mundo, se ha enriquecido filosóficamente nuestra compresión de la naturaleza y el principio de complementariedad de Bohr implica que la naturaleza del átomo puede ser explicada como partícula o como onda dependiendo de los instrumentos elegidos para su observación, desaparece la paradoja onda-partícula.
 
Conforme a los experimentos realizados , aparentemente nuestra realidad no es local, lo que significa:
1. La interacción no disminuye con la distancia.
2. Puede operar instantáneamente (supera velocidad de la luz).
3. Conecta distintos lugares sin atravesar el espacio.

La lucha de los grandes de la física no tiene aún hoy un vencedor.
Por un lado Albert Einstein , quien sostuvo que "Dios no juega a los dados con su creación ", oponiéndose a las conclusiones de la teoría cuántica, afirmando que la realidad es local, es decir, que no es posible que haya comunicación entre partículas a mayor velocidad que la luz.
Por otro lado tenemos a Niels Bohr , quien sostuvo lo contrario con la interpretación de Copenhague.
Con el experimento de la ranura doble , existe una posiblidad matemática de universos paralelos que operen simultáneamente en donde las diferentes opciones se cumplan.



Los universos paralelos es una hipótesis física, en la que entran en juego la existencia de varios universos o realidades más o menos independientes. El desarrollo de la física cuántica, y la búsqueda de una teoría unificada (teoría cuántica de la gravedad), conjuntamente con el desarrollo de la teoría de cuerdas (explicada en una publicación anterior), han hecho entrever la posibilidad de la existencia de múltiples dimensiones y universos paralelos conformando un Multiuniverso.

TEORÍA DE CUERDAS.

Hasta ahora, los científicos han descrito los componentes básicos de la materia (átomos y partículas subatómicas) como pequeñas esferas o puntos. La Teoría de Cuerdas afirma que el alma de dichas partículas son hilos vibrantes de energía denominados cuerdas. Las cuerdas vibran de unas formas determinadas dotando a las partículas de sus propiedades únicas, como la masa y la carga. El origen de esta teoría se remonta a 1968 cuando el físico Gabrielle Veneziano descubrió que las ecuaciones de Euler, con 200 años de antigüedad, describían la interacción nuclear fuerte, iniciándose así un movimiento que desembocaría, gracias al físico Leonard Susskind, en la aparición de los hilos vibrantes como interpretación de dicha fórmula.



La suma de nuestros conocimientos actuales sobre la composición subatómica del universo se conoce como el modelo estándar de la física de partículas. Este describe tanto a los “ladrillos” fundamentales de los cuales esta constituido el mundo, como las fuerzas a través de las cuales dichos ladrillos interactúan. Existen doce “ladrillos” básicos. Seis de ellos son quarks— y tienen nombres curiosos: arriba, abajo, encanto, extraño, fondo y cima. (Un protón, por ejemplo, está formado por dos quarks arriba y uno abajo.) Los otros seis son leptones— estos incluyen al electrón y a sus dos hermanos más pesados, el muón y el tauón, así como a tres neutrinos.




                            La teoría de las cuerdas puede empearse para abordar los grandes
                                                         problemas de la física.




Existen cuatro fuerzas fundamentales en el universo: la gravedad, el electromagnetismo, y las interacciones débil y fuerte. Cada una de estas es producida por partículas fundamentales que actúan como portadoras de la fuerza. El ejemplo más familiar es el fotón, una partícula de luz, que es la mediadora de las fuerzas electromagnéticas. (Esto quiere decir que, por ejemplo, cuando un imán atrae a un clavo, es porque ambos objetos están intercambiando fotones.) El gravitón es la partícula asociada con la gravedad. La interacción fuerte es producida por ocho partículas conocidas como gluones. (Yo prefiero llamarlos “pegamoides”!) La interacción débil, por último, es transmitida por tres partículas, los bosones W+, W- , y Z.



martes, 8 de marzo de 2011

Relatividad de Éinstein y Física Cuántica

 

La gran aventura de la Física actual consiste en hallar una formulación que combine las dos grandes teorías de la Ciencia: La Relatividad y la Mecánica Cuántica. Cuando se intentan unificar estas teorías, las soluciones se hacen infinitas, es decir, son no renormalizables. Desde Einstein hasta Hawking, pasando por Edward Witten, los intentos han sido inútiles. ¿Será la Teoría de Supercuerdas, una complejísima estructura matemática, la que lo consiga?Hasta que no se logre experimentar con ella, los científicos no pueden darle su aprobación, y se necesita tanta energía para conseguirlo que es más que probable que no se consiga hasta pasados varios siglos.